Vaya nochecita en Azuqueca…
Oct 11th, 2006 por Transil Visto 423 veces
Todo hacía apuntar que la actuación en Azuqueca de Henares era la confirmación de nuestra corta pero intensa carrera como bailarines, ya que estábamos incluidos dentro de un cartel de lujo.
El espectáculo fue inaugurado por los anfitriones Jorge y Leticia. Bailaron tres parejas más y en 5 lugar, llegó nuestro esperado momento. Tras una gran presentación, llena de propósitos y buenas intenciones, salimos al escenario. Nos colocamos en la posición inicial y esperamos a que se iniciase la música… pero la música no sonó. Aguantamos la pose durante unos 4 minutos, hasta que los técnicos de sonido nos hicieron retirarnos para que pudiera continuar el espectáculo. Al parecer el lector de CD’s que utilizaron para el espectáculo era distinto al del ensayo, y no era capaz de leer nuestro CD. Pasaba el tiempo y nadie nos garantizaba que al final pudiéramos realizar nuestra exhibición. Al final, como último recurso, decidieron utilizar el lector del polideportivo. Éste si leía nuestro CD, pero el sonido salía a través de los altavoces de dicho pabellón de deportes, con una pésima calidad. Aún así salimos a escena, si no recuerdo mal en décimo lugar.
Pero no se habían acabado ahí todos nuestros problemas. El colmo del despropósito se cebaba tres veces más con nosotros. En dos ocasiones nos pusieron la música ya empezada. A la tercera va la vencida y por fin comenzamos a bailar. Hay que reconocer que no empezamos nada bien. Con tanto jaleo estábamos bastante desconcentrados, cometiendo múltiples errores. Pero aun quedaba el último detallito de los “increíbles” técnicos de sonido.
Nuestro espectáculo Boogaloo está compuesto por dos partes, primero un boogaloo y luego una salsa. Entre ambas el sonido decrece y se eleva de nuevo. Pues precisamente en el ecuador de nuestra actuación nos pararon la música, creyendo que ya había terminado. Imaginaros nuestro cabreo y desilusión a la vez. Pasados algunos segundos, intentaron enmendar el error, poniendo la parte que nos quedaba por bailar. Fue en esta última cuando, espoleados por la sucesión de calamidades, sacamos toda la rabia contenida canalizándola en una gran actitud, ampliando y sobretodo marcando movimientos, demostrando garra, ilusión, ambición y afán de superación ante las adversidades.
Pero no todo fue negativo. Lo mejor de la noche una vez más la afición, que avisándoles con tres días de antelación y llegando a cancelar compromisos, estuvieron a nuestro lado una vez más.

Otro aspecto muy especial fue compartir escenario con bailarines tan importantes como Angel’s Destine, Mara y Robin, Eva y Kilian, Alfonso y Mónica, y por supuesto con los organizadores del evento Jorge y Leticia a los que les damos las gracias públicamente por contar con nosotros.

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